Y a veces, ese rincón es realmente distinto a la persona que hay fuera, puede ser un lugar lleno de egoísmo e interés, un lugar guiado por las pasiones, un lugar sin espacio para nada o nadie más. Cuando llegas a asomarte a ese abismo, se hace muy difícil volver a ver a esa persona de la misma manera que antes... ahora todo parece movido de una manera o de otra desde ese oscuro rincón, como si todas las acciones estuvieran guiadas desde allí, manipuladas por un pequeño monstruito que envenena todo lo que toca. Y si es así, si realmente las acciones están movidas por tan desagradable motor ¿existía la persona que creíamos conocer?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dame una chuche...